En FairWind, nuestra gente está en el corazón de nuestro negocio, por lo que siempre estamos interesados en escuchar iniciativas diseñadas para nutrir el talento y desarrollar las habilidades clave que nos ayudan a ofrecer el servicio de la más alta calidad para nuestros clientes.
Una de esas historias de éxito es nuestro programa piloto de capacitación “De Asistente de Proyecto a Coordinador de Proyecto”. El programa se diseñó como parte de la integración posterior a la adquisición de Wind1000, tras una evaluación conjunta dirigida por Simona Moisescu, Directora de RR. HH. de MED, y Sebastian Młyński, Director de Onshore MED, que identificó brechas en habilidades, definición de roles y procesos operativos entre las estructuras heredadas y el modelo operativo de FairWind.
La ausencia de un rol de Coordinador de Proyecto dentro de la estructura de Wind1000 puso de manifiesto la necesidad de armonizar, elevar y profesionalizar los roles y las formas de trabajar entre equipos y regiones.
La creación de un nuevo programa de capacitación interna no solo abordó la necesidad de mejorar las habilidades de los asistentes de proyecto, sino que también apoyó una mayor coherencia en la forma en que los equipos trabajaban en las distintas regiones.
El piloto demostró rápidamente los beneficios de proporcionar capacitación en el lugar a los nuevos talentos. Laura Cabanas Fernández fue seleccionada como la primera asistente de proyecto para el piloto y fue apoyada durante todo el proceso por el mentor Fabrizio Mason.
Laura y Fabrizio comenzaron a trabajar en el programa, llevándolo de un borrador inicial a un camino de capacitación estructurado y en evolución para su promoción. Su arduo trabajo dio sus frutos, con Laura ascendida un año completo antes de lo previsto en el proyecto.
El programa implicó un cambio considerable para Laura. Como asistente de proyecto, su función se centraba en gran medida en la documentación, y el programa de capacitación le abrió un abanico mucho más amplio de responsabilidades, incluyendo logística y coordinación de proyectos; trabajo con generadores e instalaciones del sitio; organización de equipos; comunicación con clientes y gestión de reuniones; toma de decisiones; y comprensión del ciclo de vida completo de un proyecto.
Aceptando el desafío, Laura encontró el programa extremadamente completo y dijo: “Todo fue útil... pero disfruté especialmente la comunicación con el cliente y la organización de los equipos”.”
Laura también encontró invaluable el apoyo habitual que le brindó Fabrizio: “Hablamos todas las semanas. Aprendí mucho de Fabrizio. El programa era muy completo y estoy muy contenta de haber sido la primera en probarlo”.”
Un resultado inesperado de la prueba piloto fue el aprendizaje bidireccional que se desarrolló. Se compartieron ideas en cada sesión y el enfoque colaborativo que ambos adoptaron hizo que la experiencia fuera más significativa. Como explicó Fabrizio: “No fui solo yo quien le enseñó a Laura. Cada vez que hablábamos, yo también aprendía de ella: sus experiencias europeas, sus ideas, cómo se desarrollan los proyectos en diferentes países”.”
“Laura nunca había estado en Sudamérica antes, y ella trajo nuevas ideas de España y Europa. Compartimos experiencias, lo que hizo que el entrenamiento fuera más enriquecedor para ambas.”
La iniciativa continuará y, gracias a la aportación combinada de Laura y Fabrizio, el programa evolucionará con contenido, herramientas y refinamientos adicionales.
¡Felicitaciones a Laura y Fabrizio! El último consejo sobre desarrollo profesional fue para Laura: “Aprovecha la oportunidad. Crecer siempre es bueno, pero aprender es aún mejor. Adquieres habilidades, experiencia y construyes relaciones que duran”.”



